El pabellón Jacme March encara el inicio de la nueva temporada deportiva después de completar una reforma que se ha prolongado durante aproximadamente un año. Los equipos y entidades que utilizan habitualmente el equipamiento podrán comenzar la pretemporada con normalidad, ya que las instalaciones están preparadas para recuperar plenamente la actividad deportiva.
Todavía quedan algunos trabajos menores por completar, como la plantación de arbustos, la instalación de alguna taquilla y la colocación de determinados elementos de retolació, aunque estas actuaciones no afectarán al funcionamiento habitual del pabellón.
La transformación del equipamiento ha permitido renovar buena parte de sus espacios. El edificio cuenta ahora con vestuarios y baños renovados, una nueva gradería, una nueva pista y espacios polivalentes, además de un techo completamente renovado que favorece la entrada de una mayor cantidad de luz natural en el interior.
Aunque el pabellón ya acogió la pasada edición de la Fira d’Espàrrecs, con las obras prácticamente culminadas el espacio queda ahora preparado para desarrollar competiciones deportivas y recuperar plenamente su función habitual.
La actuación también ha incorporado mejoras destinadas a garantizar unas instalaciones más accesibles, funcionales y confortables. En este sentido, todo el edificio se ha adaptado a las necesidades y requisitos de accesibilidad, teniendo en cuenta las diferentes personas que hacen uso del equipamiento.
Más eficiencia y apuesta por la descarbonización
Uno de los principales ejes de la reforma ha sido la mejora del comportamiento energético del edificio y la reducción de su consumo. Las medidas incorporadas permitirán reducir el consumo energético en más de un 60%.
Entre las actuaciones realizadas se encuentra la instalación de un sistema de aerotèrmia para la producción de agua caliente, junto con 300 metros cuadrados de placas fotovoltaicas. También se ha colocado un sistema de aislamiento exterior en todas las fachadas y se ha renovado el sistema de iluminación con tecnología LED.
A estas medidas se suma la incorporación progresiva de vegetación enfiladissa, que se está plantando con el objetivo de reducir la radiación solar directa que recibe el edificio.
La reforma del pavelló Jacme March ha supuesto una inversión de 1,6 millones de euros, financiada mediante fondos Next Generation y con el apoyo de la Diputació de Barcelona y del Ayuntamiento.
Con las principales actuaciones ya finalizadas, el equipamiento queda preparado para volver a ser utilizado con normalidad por los equipos y entidades deportivas durante la nueva temporada.












