Las obras de transformación de la avinguda Eramprunyà avanzan en Gavà con el inicio de su segunda fase, que se desarrollará hasta el mes de julio en el tramo comprendido entre las calles Joan Fivaller y Jaume I, en el lado norte.
El proyecto tiene como objetivo convertir esta vía en un espacio más amable, cómodo, amplio, funcional, seguro y sostenible, siguiendo la línea urbana impulsada en los últimos años en la ciudad.
En esta nueva fase, los trabajos contemplan una renovación integral del pavimento, así como la implantación de un nuevo carril bici de doble sentido, que reforzará la movilidad sostenible en el municipio.
También se llevará a cabo una reordenación de las zonas de paseo, con el objetivo de incrementar la superficie verde y la plantación de nuevo arbolado, generando un entorno más agradable para la ciudadanía.
Uno de los aspectos destacados es que se gana espacio para los peatones, con la ampliación de tramos de la acera sur y la mejora de los pasos de peatones para incrementar la seguridad. Además, se sustituirá el aparcamiento en batería por aparcamiento en fila, optimizando la distribución del espacio viario.
Entre otras actuaciones, se prevé la supresión de la rotonda en el cruce con la calle Rafael de Casanova, así como la creación de una nueva zona de juegos infantiles y espacios de ejercicio para adultos. El proyecto también incluye la instalación de nuevo alumbrado, sistemas de riego, una red separativa de aguas pluviales y nuevo mobiliario urbano.
Afectaciones al tráfico
Las obras comportan cambios en la circulación de vehículos en la zona. Entre las principales modificaciones, la calle Roger de Flor cambia de sentido de circulación desde la calle Rafael Casanova hasta la calle Jaume I.
Además, se permite el estacionamiento sobre la acera del lado montaña entre las escaleras mecánicas y la calle Roger de Flor, garantizando en todo momento el acceso a los vados.
Durante las obras se mantiene un paso alternativo para peatones y se habilitan plazas provisionales de carga y descarga. Asimismo, el uso del tramo comprendido entre las calles Begues y Jaume I, en el lado mar, queda restringido a turismos y servicios, con una velocidad máxima de 10 km/h.












